sábado, enero 14, 2006

La bomba atómica

Irán nos ha devuelto la preocupación por la bomba atómica. Pero un modo positivo de ver las cosas consiste en maravillarse por el hecho de que desde 1945 sólo se han tirado dos en lugares poblados. Vivir es un riesgo. Hace poco, no me atropelló una bicicleta de puro milagro. Yo caminaba por la acera, en Valencia, y por la esquina apareció una bicicleta a toda velocidad. Lo raro es que sólo me haya una vez, pues las bicicletas son las dueñas de las aceras en Valencia. El peligro puede aparecer por cualquier lugar. Es arriesgado vivir, pero Rafa Marí habla de un amigo al que las novias sólo le duran quince días. ¿Eso es vida? Inma Monsó cuenta el proceso que ha seguido hasta llegar a comprar un perro, que ahora no le deja entrar en la cocina. ¿Llegará a morir de hambre? La vida, además de riesgo, tiene otras complicaciones, pero nos empeñamos en estar a salvo de todo, como si eso fuera posible.
La, por ahora, remota e improbable gripe aviar ha obligado a comprar grandes cantidades de vacunas, pero ¿qué vacuna hay contra la bomba atómica? ¿Y cómo podemos saber que no la está fabricando algún grupo a escondidas? Esta mera sospecha puede llevarnos a perder algo de lo que gozamos, la libertad, a causa de algo que quizá no existe. ¿Estará alguna policía del mundo espiándonos? Para luchar contra el terrorismo y contra cualquier otra cosa que amenace nuestras vidas, prefiero la legalidad.
El mundo está cambiando, la ley del más fuerte está dejando de ser infalible. Al final no habrá más remedio que probar con la ley del más justo. Pero antes de llegar a eso, si se llega, tal vez haya que seguir observando, y soportando, grandes disparates. Una prueba de que las cosas están cambiando es que desde hace tiempo se nota la ausencia de líderes con personalidad en el planeta. Es como si el mundo rechazara a personas que capaces de guiar hacia algún sitio, para elegir él su propio rumbo.

También en Periodista Digital


3 comentarios:

Ikaru dijo...

Vivir es una maravillosa aventura. Pretender vivir sin el peligro del día a día es una utopía... hay una obsesion por impedir que pasen cosas... la filosofía nos enseña a aceptar la vida, tanto lo bueno como lo "malo". Se pretende erradicar todo lo malo del mundo, tratar de suprimir todo lo que pueda hacernos daño. Al final como en "Brave New World" un poco de soma es en verdad lo que necesita la mayoría de la gente para ser feliz.

Por cierto, es verdad lo de los líderes, pero más bien creo que es una consecuencia de la apreciación que se tiene... ahora cualquiera se cree capaz de ocupar su lugar y hacerlo bien.

Se están perdiendo valores y, ¿dónde están los nuevos?

Zuriñe Vázquez dijo...

Gracias caballero, eres un cielo. No había tenido tiempo de visitarse y veo que anda por ahí mi blog. Sabes? voy a publicar en periodista digital, por lo que vamos a ser vecinos, Un abrazo vecino.

Vicente Torres dijo...

Muchas gracias a Ikaru y Zuriñe.