viernes, enero 27, 2006

El suceso del Mestalla

Lo peor, para mí, no fue la brecha que con una moneda de cinco céntimos le abrieron en la frente al juez de línea, sino algunos comentarios de forofos, que se encarnizaban en su diálogo, que no tuve más remedio que escuchar. Confieso que yo que no suelo tomar aspirinas, casi las necesité. Y todo por culpa del enérgumeno de turno. Si se hubiera quedado en casa en lugar de ir al partido, yo me hubiera ahorrado el trago al día siguiente. Conste que estoy conforme con que suspendieran el partido. De algún modo hay que hacer llegar a la mentes de los enérgumenos que esas cosas no se hacen.
Ahora queda esperar la sanción y con ella puede que llegue el agravio comparativo. Total, según
se dice, la Comunidad Valenciana nunca se ha autoproclamado nacionalidad, ni tenía lengua propia, a pesar de que llevamos muchos siglos hablando en valenciano, ese idioma que ha dado el primer siglo de Oro español.
También puede ser que influya el hecho de que los valencianos llevamos muchos decenios cantando aquello de Para ofrendar nuevas glorias a España..., y ese detalle de no reinvindicar nada no acaba de ser entendido. Por mi parte, creo que responde a algunas de las mejores cualidades valencianas.

Hombre Lobo

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1 comentario:

Zuriñe Vázquez dijo...

El fútbol y sus violencias! por qué hay tanto energúmeno en este medio deportivo? el primitivismo de la especie... esto es lo que es la sociedad hoy, fútbol y sexo. Poco más queda ya..Un abrazo