miércoles, junio 21, 2006

Risas en la Audiencia Nacional

Hay que ser muy cobarde para asesinar a Miguel Ángel Blanco y más del modo en que lo hicieron. No es de extrañar pues que hayan montado esos numeritos en la Audiencia Nacional. Se trata de escurrir el bulto, como bien han señalado todos los que desde el lado decente han tratado el asunto. En esa pretensión de eludir las responsabilidades han colaborado los familiares de los asesinos. A los reos los condenarán a pasar una temporada en la cárcel, pero la peor desgracia les viene de ser como son. La impunidad no existe y quienes han elegido la vileza como norma de vida es posible que encuentren gente dispuesta a aplaudirles, pero ello no evita que sean despreciables. En esta categoría entran, naturalmente, todos los que están en el entorno etarra.
El torpe Otegi se ha enfadado porque la policía ha detenido a unos cuantos etarras, que ejercían su labor, muy alejada del altruismo. Sería perder el tiempo tratar de explicar a este vasco que tiene la cabeza llena de serrín, suponiendo que la tenga llena de algo, que para que haya democracia un país ha de constituirse en un Estado de Derecho, con una policía que persiga a los criminales y una justicia que los juzgue. Matar, secuestrar y extorsionar son delitos impermisibles en cualquier parte y totalmente injustificables en democracia.
El gobierno vasco, que poco antes había pedido perdón a las víctimas del terrorismo, ha expresado su sorpresa por la detención de los etarras, con lo que su muy tardío gesto anterior recobra su dimensión exacta.


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1 comentario:

Zuriñe Vázquez dijo...

Triste espectaculo estos días se ha dado. Fiel reflejo de los portadores de tanto odio de mi tierra. No se que puede llevar a tener esa actitud de semejante falta de escrúpulos. Es que ni siquiera en una sociedad absolutamente dictatorial es fácil apretar el gatillo como en este caso. De que madera están hechos? no lo logro entender. Fue algo muy triste lo de Miguel Angel. Y aún lo sigue siendo con este circo.