jueves, octubre 06, 2005

Turquía, sí

En mi opinión, los criterios que habrían de tenerse en cuenta para la construcción de la Unión Europea, que debería avanzar con mayor rapidez, más que en los inevitables límites geográficos, deberían basarse en el concepto de lo que se quiere que sea. En este sentido, pienso que se debería admitir a aquellos países que reuniendo los requisitos previos lo pidieran, siempre y cuando se comprometieran luego a aceptar nuestros valores democráticos y nuestras reglas de juego.
La entrada de Turquía puede suponer un choque grande de culturas. Pero admitiendo su entrada mandamos al mundo islámico el mensaje de que no albergamos ninguna animosidad contra él.
Por otro lado, los países más poderosos de la Unión perderían parte de su poder, con lo que sería más necesario llegar a pactos para tomar decisiones.
El libre tránsito de los turcos por toda la Comunidad tal vez produciría un choque cultural, que nos obligaría a replantearnos nuestras convicciones, con lo que de beneficioso tiene ello siempre.
Yo creo que cuando de buena fe se trata de favorecer a otros, conviene desechar, en la medida de lo posible, los temores.
Creo que la vieja Europa puede resistir ideológicamente el embate de los turcos y puede ayudarles a lograr la verdadera democracia.

3 comentarios:

Zuriñe Vázquez dijo...

Estoy totalmente de acuerdo. El primer paso para la integración de las culturas pasa por no apartarlas de la construccion de los nuevos estados, en este caso Europa. Ellos se van sintiendo cada vez más europeos, y nosotros nos beneficiaremos de incluir a una parte del mundo musulman en nuestro grupo social. Creo que a la larga será bueno para todos. Un saludo de Zuria.

Carmen dijo...

Replantearnos nuestras convicciones es bueno, cuando con ello mejoramos. Pero replantearnos si las mujeres son iguales que los hombres, o temas similares no creo que sea nunca beneficioso.
Yo estoy en contra de la entrada de Turquía en la UE. 80 millones de turcos son demasiado choque de civilizaciones, y por mucho que le pidas a la gente que reflexione, lo que suele pasar en estos casos es que la reflexión te vuelve intolerante.
Un saludo!

Georgina dijo...

Europa ya admitió a Turquía en los hechos (la unión aduanal es un ejemplo), ¿por qué le cuesta tanto trabajo hacerlo en las formas? Es vergonzoso que el único argumento que se esgrima contra el ingreso de Turquía en la Unión Europea sea el factor cultural (adornado como choque de civilizaciones. Por lo demás, le han puesto tan largo a las negociaciones que nadie puede prever lo que ocurra de aquí a diez años (sin considerar las cláusulas de salida, que establecen la posibilidad de que el resultado de las negociaciones de adhesión no necesariamente tiene que ser el ingreso).