domingo, octubre 02, 2005

Homosexuales

Hay individuos capaces de hacer daño a otros sin sentir el menor remordimiento por ello. Nótese que he escrito individuos y no seres humanos. Es inherente a la condición humana tener la capacidad de reconocer los propios errores y de arrepentirse de ellos. Con este preámbulo no pretendo aludir a nadie, sino recordar algo de lo que otros muchos ya se habían percatado con anterioridad: la condición humana hay que ganarla día a día.
A lo largo de la historia se vienen cometiendo errores sin cuento, muchos de los cuales dañan gravemente a muchas personas. Baste pensar en lo que deben de haber sufrido los leprosos, condenados a sufrir su mal en solitario y siendo despreciados. O los gitanos, ¿ya no quedan reticencias hacia ellos? ¿Cuánto habrán tenido que sufrir los homosexuales?
Con respecto a estos últimos convendría destacar que todos ellos, por lo menos actuando como tales, han acogido favorablemente la ley que les permite contraer matrimonio. ¿Sirve de algo este dato? Si se tratara más de un capricho que de una necesidad hubiera habido más variedad de opiniones entre ellos. A lo mejor no es que necesiten casarse, sino que lo que precisan es un mayor respeto hacia su condición y creen que éste es un camino para lograrlo.
Poner la ortodoxia de las leyes por encima del bienestar de las personas no es indicativo de que se tienen sentimientos humanos. Quien se precie de su condición humana y quiera hacer gala de ella ha de ser capaz de meterse en la piel del otro y de desear su felicidad.

4 comentarios:

Zuriñe Vázquez dijo...

La ley del matrimonio homoxesual demuestra que por fin son aceptados en a la sociedad, son como cualquiera, se casen o no, ir en contra de esta ley es pretender seguir teniéndoles apartados. Y forman parte de nuestra familia, puede ser tu hermano, hijo, sobrina, madre o hermana... Un saludo

Domingo dijo...

Yo personalmente no estoy en contra del matrimonio homosexual, se llame como se llame. Pero sí estoy en contra de la adopción y me explico. En primer lugar en una adopción no basta con pensar si dos personas tienen el derecho o no de adoptar, sino que lo principal debe ser el bienestar del niño o niña por encima de todo.

Yo personalmente no tengo dudas de que el niño o la niña adoptado por homosexuales va a desarrollarse de forma similar a como lo haría entre heterosexuales. Incluso como alegan algunos, si tuviera más probabilidad de ser homosexual, tampoco sería un problema pues no en vano estamos partiendo de que tener una opción sexual diferente no debe ser un problema.

Para mí la pregunta fundamental es si está preparada la sociedad y si no vamos a convertir a esos niños en conejillos de indias. Dramatizando las cosas, no quiero arriesgarme a que dentro de 15 años haya un gran número de suicidios entre los hijos de homosexuales porque la sociedad intransigente no ha parado de cebarse con ellos.

Resumiendo, estoy en contra de la ley del matrimonio como Paquete 2x1, obtenga una boda y le damos tres adopciones de regalo. Estoy a favor del matrimonio para ya ( se llame igual o se llame diferente, creo que en ninguno de los casos pasa nada ) y a favor de la adopción de forma paulatina, con estudios, quizás con condiciones, mayor supervisión de los niños por ejemplo, para garantizar que al final todo sale tal y como pensamos que debe salir.

Un saludo, Domingo.

marta dijo...

Gracias Vicente.
Estoy agradecida de poder casarme y formar una familia con todas las de la ley.
Además ahora mi familia y toda la sociedad lo podrán entender mejor.

No puedo evitar pensar en todos los homosexuales que vivieron antes de esta década (yo sólo tengo 25 años).
Es tan injusto como ser discriminado por ser zurdo.

Toda el reconocimiento que se preste a las minorías injustamente tratadas es poco. Como dices, los gitanos... también las personas con alguna enfermedad mental, y un largo etc.

Y aún queda mucho por hacer por las personas que en todo el mundo no pueden ser felices con su amor sin arriesgar su vida o su libertad. Porque hay muchos países donde ser gay es impensable, aunque en todas las familias hay algun@ que lo guarda como un terrible secreto.

Lille Skvat dijo...

La ley del matrimonio no demuestra que por fin somos aceptados en la sociedad. Demuestra que nuestras luchas por conseguir la igualdad están dando su fruto. Pero aunque en la ley se haya conseguido la igualdad, todavía queda mucho para que la sociedad nos trate como iguales.

En Dinamarca se acaba de aprobar el proyecto de ley que permitirá a las parejas homosexuales adoptar: http://lilleskvat.blogspot.com/2009/03/dinamarca-aprueba-la-adopcion-por.html

Otro paso más en la dirección adecuada.

Saludos,

Lille Skvat
http://lilleskvat.blogspot.com/