domingo, noviembre 20, 2005

España me la suda II

Una amable corresponsal me dice que el gobierno mundial le lleva a pensar en “Un mundo feliz”, primero, y en “1984, El Gran Hermano”, después. Pero lo que demuestra 1984 es que si triunfa la ley del fuerte sobre el débil, del poder sobre la razón, de la fuerza sobre el derecho, con los medios técnicos que figuran en la novela, se llega de modo irreversible a la situación descrita.
A esta situación contribuyen todos los que por comodidad, cobardía o ambición egoísta se pliegan al poder. En tiempos más rudimentarios técnicamente esto podía suceder sin que se llegara a tal situación irremediable.
Por contra, creer en la llegada del gobierno único en el mundo es creer en la humanidad, en su deseo de resolver los grandes problemas, en que funcionará el instinto de supervivencia colectivo.
Ahora mismo estamos construyendo Europa, por necesidad, y millones de latinoamericanos desean lo mismo para su continente. En ambos casos hay odios ancestrales que nos separan. Pero si Europa hubiera estado unida, tal vez no se hubiera producido la guerra de la ex Yugoslavia y en caso de producirse no hubiera sido necesario que acudieran los EE.UU. a pararla. Y en ese mismo caso, quizá tampoco los EE.UU. hubiesen invadido Iraq. De modo que sería deseable que pudiéramos acelerar el proceso. Una de las hipótesis que manejo es bastante graciosa. Consiste en que los españoles dejamos de hablar español, puesto que en Europa se impone el inglés, que pasa a ser el idioma oficial. Pero por su parte, los países sudamericanos consiguen vencer sus reticencias y se unen también, lo cual les llena de optimismo y acaban por convertirse en la primera potencia mundial. De donde los españoles tenemos que volver a aprender español, esta vez traído por los latinoamericanos.
Al gobierno único mundial se llegará sin remedio, porque es el único modo de resolver los problemas actuales y además será un gobierno democrático.

Ximena

¿Personalidad propia o colectiva?

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2 comentarios:

Georgina dijo...

En principio apoyo la idea de un gobierno mundial. Pero muy en principio, sólo por estar convencida de que la humanidad es un todo y, por tanto podría gobernarse como una sola unidad.

La puesta en práctica de esta idea es la que me encuentra dividida, habida cuenta de las dificultades de integrar los bloques regionales.

Es divertida la idea de que en un futuro el español regrese a la Península llevado por los americanos. Sería una bonita manera de devolverles el favor.

Y ya que hablamos del idioma, quiero hacer una observación mezquina: el Big Brother de Orwell es el hermano mayor que nos cuida y vigila, no el "gran hermano" que nos quieren imponer desde la televisión.

Saludos trasatlánticos

Vicente Torres dijo...

Georgina, la integración llegará tras un largo proceso, es una pena que no se pueda acelerar.
Como bien dices, hablamos del gran hermano de Orwell.
Saludos,