domingo, octubre 08, 2006

Los presos vascos

Es fácilmente comprensible, incluso para mentes tan obtusas como las de Otegi, Barrena y adheridos, que en el momento en que ETA desaparezca por completo, y ojalá eso ocurra enseguida, los presos etarras serán trasladados al País Vasco, pues no es de suponer que en esas circunstancias se empeñen en mantener actitudes que aconsejen lo contrario. De modo que todas las manifestaciones que hacen para pedir el acercamiento tienen otra finalidad distinta, que no cabe calificar sino de espuria, puesto que es imposible que estas gentes hagan algo que no lo sea. Ahora bien, sus manifestaciones no deberían tener apenas participantes y siempre hay muchos más de la cuenta. Todos los que acuden son más de la cuenta. Este hecho es en sí mismo un fracaso de los líderes de opinión vascos, o para ser más exactos, de algunos líderes de opinión vascos, puesto que los hay que van mucho más allá de lo que la prudencia aconseja, dada la gran cantidad de asesinos sueltos que hay por aquellas tierras. Si todos los líderes hicieran lo que deben, esto es, combatir el terror con todas sus fuerzas, es impensable que hubiera quien se pusiera detrás de pancartas tan infames como las que exhiben estos homínidos que pretenden, entre otras sandeces, la pureza de su raza; yo, desde luego, no tengo nada que ver con ellos. Siguiendo las leyes de Darwin, los etarras y sus simpatizantes son una especie a extinguir, dada su manifiesta inutilidad y eso tratándolos benévolamente, puesto que más que inútiles son perniciosos. Los líderes de opinión vascos que no hacen todo lo que pueden pertenecen al sector nacionalista y al sector clerical. Es posible que digan que sí han hecho algo, pero el hecho de que hay gente que acude a esas manifestaciones evidencia que no han hecho lo suficiente.

Marta Reglero Mangada

Más sobre el valor de la palabra dada

'En compañía del sol'

sábado, octubre 07, 2006

Julián Muñoz y la fama

Me entero leyendo el artículo de Incitatus, titulado La lengua de Peñafiel, que Julián Muñoz dijo:

‘¡Nosotros, los famosos, tenemos derecho a que se nos respete!’



Claro que sí. Pues no faltaría más. ¿Y quién no tiene derecho a que se le respete? Trátalos según tu propio honor y respeto, dice Hamlet a Polonio. Pero Julián Muñoz se refiere a sí mismo como famoso. Tan famoso es Hitler como Einstein. Juan Pablo II como Herodes. Y tal como están las cosas hoy en día, incluso es posible que el mismo Julián Muñoz sea más conocido que Ramón y Cajal. Claro que este último nunca hubiera dicho la frase "nosotros, los famosos..." La fama debe sustentarse en alguna actividad. El hecho de que hable de su fama a secas pone de manifiesto que detrás de ella no hay nada. En lo que a mí se refiere, quizá deba explicar que sé muy poco de él. Antes siempre veía su nombre ligado al de Isabel Pantoja; y en estos últimos tiempos a Marbella y la cárcel. Leyendo las columnas de Manuel Alcántara, me enteré de que antes era camarero, ígnoro si bueno o malo. Es decir, no se me puede negar que lo he respetado, puesto que me he limitado a enterarme de su existencia y de modo involuntario. La cuestión es que si todos lo hubieran respetado igual, no sería famoso. Son las cosas que pasan.

Leonor Ortega López

La lección de Ana Sullivan

'En compañía del sol'

viernes, octubre 06, 2006

Acerca de las traiciones

Supe que una persona, tenida por muy importante por su dinero y por su poder, se sintió traicionada por alguien y poco después falleció. En el caso de que el causante de su muerte hubiera sido el disgusto por la decepción sufrida, estaría muy mal. Yo mismo he sido traicionado muchas veces, algunas de ellas por personas que gozaban de mucho predicamento social en aquellos momentos y el hecho no me ha afectado más de la cuenta. Yo no me siento responsable de los actos de los demás, salvo que haya sido el inductor, cosa que procuro evitar por todos los medios. No me gusta influir conscientemente en nadie, procuro respetar la libertad ajena al máximo, sobre todo si no me perjudica. Volviendo al asunto inicial, me parece más apropiado morirse de vergüenza por haber sido el traidor. Estas reflexiones mías están motivadas por un texto de Justo Serna, titulado ¿Quién es el traidor? y también por otro suyo anterior en el que hablaba del envilecimiento.
No es necesario definir la traición, hasta los niños pequeños la detectan cuando se produce. Lo que ocurre es que llega un momento en que han recibido tantas, que ya les parece normal que suceda. Y poco más tardan en comprender que para tener principios hace falta tener valor y también mucha determinación. En este momento es cuando el camino hacia el autoengaño está abonado. Lo peor es que el traidor no se conforma con engañarse a sí mismo, sino que intenta dar el pego a los demás y pasar por lo que no puede ser por falta de coraje. Victor Hugo lo supo
explicar muy bien.


Patricia África Crespi García

Internet y la vida real

'En compañía del sol'

jueves, octubre 05, 2006

Catral

La decisión que ha tomado Esteban González Pons en el ya llamado caso Catral resulta, de momento, desconcertante, puesto que no se sabe exactamente a qué motivos obedece. Siendo tantas las barbaridades urbanísticas, quizá haya querido dar un golpe de efecto para ver si con ello frena la tendencia. Pero si fuera así, podría haber elegido otra fecha, para no coincidir con la inoportuna e incomprensible moción de censura, ante la que el comportamiento popular tampoco ha sido muy elegante. Y además de elegir otra fecha, podría haber optado por, al menos, dos ayuntamientos, uno de cada color político, puesto que los políticos no han sido elegidos para hacer política partidista, sino para servir a los ciudadanos y para se les pide el voto también. Pero puede ser que no que no lo haya hecho para que sirva de ejemplo, sino que se haya impuesto la tarea de limpiar la Comunidad Valenciana de edificaciones ilegales. En este caso cabrían dos cosas. En primer lugar, habría que felicitarle por haberse atrevido con tamaña tarea, que quizá tengan que terminar sus sucesores muchos años después. Y en segundo lugar, habría que volver sobre lo mismo, en que la fecha elegida debería haber sido otra y no haber comenzado sólo con pueblo regido por el partido rival.

miércoles, octubre 04, 2006

Elvira Lindo

En su artículo de hoy, titulado Zapatos, Elvira Lindo se refiere a esa sentencia antigua que, tal y como la recuerdo yo, dice que no se puede juzgar a una persona sin calzarse antes sus mocasines. Y escribe lo que sigue:

que despiertan en nosotros ideas tan importantes como las estéticas, porque conducen a la reflexión, aumentan la empatía, rebajan la burricie, ayudan a generar un pensamiento independiente, desaborregado.



Y es que la evolución no se entiende sin esas ideas que menciona. A lo largo de la historia de la humanidad ha habido martirios, torturas y malos tratos, que han generado víctimas de toda clase. Y también ha habido y hay pintores, escultores, poetas, escritores, etc. Si todo ello no sirve para despertar la sensibilidad y la empatía de una persona es porque el sitio de ésta sigue estando arriba del árbol.
Ser capaz de ponerse en el sitio del otro y utilizar esta capacidad es la obligación de toda persona que pretenda ser educada. Por supuesto que también abundan esos a quienes no importa nada el prójimo, sólo buscan la satisfacción de sus instintos más primarios y además creen en la impunidad; y luego tratan de pasar por personas correctas, simplemente porque ven que hay otras personas que también hacen lo mismo. Pues nada, a disfrutar, que si a unos les gusta la sofisticación y la elegancia, otros se sienten a gusto sumidos en la chabacanería.

Nuria Giner Fuentes

Poner los pelos de punta

'Hablar con corrección'

martes, octubre 03, 2006

Guinea

Una mujer de Guinea Ecuatorial que vive en Valencia, con la que entablé una de esas conversaciones que surgen espontáneamente y que a veces resultan muy agradables, me dijo que lo único que reprocha a España es que no hiciera escuelas en su país. Hace poco hablé por teléfono con un familiar mío que estuvo destinado en ese país en la segunda mitad del decenio de los sesenta y aproveché para comentarle el asunto, tras lo cual salí pensando en que aquella señora había sido muy generosa. Mi familiar me confesó que dedicaba sus tardes, voluntariamente, a dar clases a los niños, puesto que no había colegios. Me dijo también que había respetado a los nativos y que los atendía igual que a los blancos, sin dar preferencia a éstos en las colas que se formaban en la oficina de correos en la que trabajaba. Quizá por ello cuando sobrevino la independencia de Guinea fue respetado por los nativos, al contrario que otros españoles, que tuvieron que sufrir sus iras. Otra cuestión que salió a relucir durante esa charla telefónica es que mi familiar considera que ya no debe de quedar ningún conocido suyo vivo, pues la esperanza de vida de los guineanos es muy corta.
Tampoco en Guinea Conacry puede decirse que las cosas
vayan bien. Aunque éste sea el tiempo en que los europeos queremos desentendernos de África, en otras épocas sí que estuvimos allí. Habría que buscar nuestra huella y ver en lo que han quedado nuestras enseñanzas. Quizá no podamos soportar tanta vergüenza.

Cristina Balanzá Josa

Aperturar

'Bésame mucho'

lunes, octubre 02, 2006

Acerca de la UE

Ahora se dice que la ampliación europea se hizo apresuradamente y no es así, lo que no avanza a su debido ritmo es el proceso que debería desembocar en la unión europea plena. Da la impresión de que se deja que la inercia haga su labor. Ni España, ni Alemania, ni Francia, pueden defender por sí solas el estado del bienestar. Ninguna nación europea, puede ella sola, enfrentar el gran fenómeno inmigratorio que se avecina. La Unión Europea se hace porque no hay más remedio, pero hacen falta estadistas de verdad que capten que no hay otra posibilidad y aceleren el proceso. Y es evidente que no se puede dejar fuera a los países que deseen entrar y se comprometan a aceptar las condiciones que obviamente hay que exigir. Y esto debería tenerse en cuenta también en el caso de Turquía. El freno de la tan necesaria unidad viene por la parte de los nacionalismos, que tan nefastos suelen resultar. Las naciones han de estar al servicio de las personas y no al revés. Si a las personas les conviene que las naciones pierdan sus prerrogativas, o parte de ellas, las deben perder.
Por otro lado, no hay que olvidar a las generaciones venideras. Entorpecer la Unión Europea puede ser momentáneamente bueno, según determinados criterios, pero no debería caber ninguna duda de que conviene, si se piensa en el futuro, acelerar dicha Unión, utilizando los criterios más limpios y nobles que de que sean capaces los negociadores.



Elena Dasí Sánchez

Las audiencias televisivas

Don Pelayo. Luces y sombras de un héroe indiscutible

domingo, octubre 01, 2006

Moros y cristianos

Resulta que ahora hay pueblos dispuestos a efectuar modificaciones en sus tradicionales fiestas de moros y cristianos para no ofender al mundo islámico. Este hecho significa salir de los caminos de la prudencia para entrar en los del temor, que no resultan nada aconsejables.
En estos tiempos todo transciende inmediatamente, por lo que no resulta descabellado tener cuidado con lo que se hace o dice, sobre todo si ello afecta a grupos humanos cuya cultura es distinta de la nuestra y su grado de tolerancia es tan escaso como grande su fanatismo.
Pero si es aconsejable la prudencia, no lo es en absoluto el temor. Dejar de lado una costumbre centenaria porque ya no se le encuentra sentido es plausible, pero si la motivación es el miedo, conviene recordar que éste, como todo en la vida, ha de ser útil al ser humano. Cuando es al revés, cuando el ser humano se convierte en esclavo suyo y actúa motivado por él, resulta sumamente pernicioso, como bien saben los terroristas que buscan precisamente llenar de temor al mundo.
Hay riesgos que conviene correr y el de plantar cara a los terroristas es uno de ellos. Luego puede ocurrir lo que sea, pero hay cosas que valen más que la vida humana, como vivir con dignidad, por ejemplo. No se debe renunciar a los valores básicos por temor a un atentado.


Marta Negre Bañuls

La lección de Ana Sullivan

`Colón, el impostor´

sábado, septiembre 30, 2006

El dinero, el poder

Se mueve el dinero en la bolsa, principalmente buscando el sector eléctrico, y dicen que hasta ahí ha llegado dinero fresco. Y ante ello se me antoja inevitable pensar en el dinero y en la frescura. El dinero despierta más fervor que cualquiera de las religiones y por conseguirlo la gente está dispuesta a hacer innumerables cosas, ninguna de ellas buena, y a humillarse hasta límites insospechados. Quien tiene dinero, no importa cómo lo haya conseguido, obtiene deferencias y privilegios que se le niegan a quien no lo tiene, sean cuales sean sus méritos. Entra capital fresco en la eléctricas y ello tranquiliza algunos ánimos, como si el dinero entendiera de naciones y nacionalismos.
La humanidad tiene enormes problemas que no podemos desconocer, puesto que la técnica actual nos los pone ante los ojos. Pero la humanidad anda enredada en luchas de dinero y de poder. Así no se pueden resolver ninguna cuestión, sólo estropearla más.
Zapatero ofende a líderes extranjeros, si ello le proporciona votos en España. Chávez va mucho más allá. Chávez es una caricatura. ¿De quién? De sí mismo. Aznar actuó en contra de los deseos del pueblo español, para su propio beneficio. Eso lo demuestra día a día. Bush es capaz de recortar libertades y en su país se lo permiten, por aquello de conservar su poder mundial.
El poder y el dinero se muestran en toda su crudeza y con ello queda claro que hay que volver las miradas hacia cosas más nobles y necesarias.

Gallardón, Mozart y los dioses

Anya Medina García

'La aventura de ser una single'

viernes, septiembre 29, 2006

Sandra Correa León, encarcelada

Fue Ministra de Educación y Cultura de Ecuador. En palabras de Marina Parés, que fue a visitarla, y vivió en su casa, se trata de una mujer menuda, frágil, delgada y es tal la sensación de espiritualidad que transmite que no parece de este mundo. En estos momentos lleva bastantes más de cien días encarcelada, a la espera del juicio. Este hecho es una crueldad en sí mismo. Sandra pasó muchos años en Chile. Había vuelto a casa, para vivir con sus padres. Mucho tiempo después de su regreso fue apresada. No debería estar en la cárcel, teniendo en cuenta además que padece claustrofobia y que no hay peligro de que salga del país.
Marina, tenaz luchadora contra el acoso moral, no duda al afirmar que no se intenta desprestigiar al culpable, simplemente se aportan las pruebas. A esto deberían limitarse sus enemigos.
Las pruebas que aporta ella, por otra parte, son de signo contrario, vienen a demostrar su inocencia, como esta sinopsis comparativa del contrato de las mochilas, o esta otra que habla de la tergiversación de la verdad en los documentos del procedimiento judicial contra Sandra Correa .
Hay mucho más material en la web de Marina en defensa de su amiga, que por serlo también es mía. Y si Marina cree en su inocencia yo también creo. Sandra Correa es la parte más débil en este proceso, la más necesita de protección frente a esa maquinaria estatal que no está demostrando tener demasiados miramientos, ni parece digna de confianza.

Foto familiar

jueves, septiembre 28, 2006

Inyección letal defectuosa

Los empleados de prisiones de California, faltos de preparación, pudieron mezclar mal las sustancias de la inyección letal, destinada a ejecutar a los condenados a muerte, por lo que algunos de ellos pudieron sufrir más de lo previsto.
La
pena de muerte pone al Estado al mismo nivel del delincuente al que se condena. Y eso en el caso de que efectivamente sea culpable, puesto que, como está comprobado, frecuentemente se producen errores.
En la pena de muerte interviene un tribunal, que friamente examina el caso y dicta sentencia ajustándose a unas leyes establecidas también friamente. Con la misma frialdad se lleva a cabo, posteriormente, la ejecución. El reo tiene tiempo de darse cuenta de que aún se puede ir más allá en la barbarie de lo que él fue capaz. El hecho de que exista la plaza de verdugo quita toda dignidad al Estado.
Si hay algo capaz de dignificar al ser humano es su capacidad de redención. Sin ella, todos estaríamos perdidos. Puede darse el caso de que un condenado a muerte, a la vista de la brutalidad a la que es sometido y de la que no tiene escapatoria posible, acabe por comprender su culpa, arrepentirse y finalmente ser más digno que la sociedad que le ha de matar. Al aceptar la pena de muerte no se reconoce la capacidad de redención, por tanto, tampoco se se tiene en cuenta la dignidad humana.

Las audiencias televisivas

Plaza del Ayuntamiento.-Valencia

`La lección imprescindible´

miércoles, septiembre 27, 2006

Para el Palau de les Arts, las migajas

Es posible que en Cataluña estén que trinen al enterarse de que el Teatro Real de Madrid recibirá 18 millones, mientras que al Liceo sólo le corresponderán 12 millones. Menos atención merecerá el hecho de que se pretenda contentar al Palau de les Arts con un millón y medio. Total, ya recibió elogios de todo el mundo y con ya debería darse por satisfecho, siendo valenciano como es. Porque la cuestión es esa, en la Comunidad Valenciana no cuaja el nacionalismo, ni es soportado el terrorismo, ni hay líderes tronantes, ni tortuosos practicantes de la equidistancia, ni mesiánicos hombrecillos superiores y ni siquiera una gotita parecida a las malayas. El himno de Valencia incluso habla de ofrendar nuevas glorias a España, lo que es motivo de mofa y befa por parte de algunos. Y todo eso se podía decir durante el gobierno del PP. Desde que gobierna el PSOE hay que añadir un motivo más. En la Comunidad Valenciana suele ganar últimamente el partido rival y ha de pagar por ello. Poco cuenta que si las cosas son así es por lo poco que cuidan los socialistas las cuestiones valencianas. Ellos no se equivocan nunca, de modo que hay que castigar a los díscolos.
Por no tener, no tenemos ni ministros valencianos. Es decir, sí hay ministros que se proclaman valencianos, pero también podrían ser de las nubes. No se les ha notado su valencianía en este asunto. Tampoco se les nota cuando Cristina Narbona discrimina a los valencianos, o cuando Zapatero se jacta de ello. Aunque tampoco se puede decir de ellos que son valencianos de Valencia por el mismo motivo que Otto, el de los chistes, decía que era alemán de Alemania. Clos ha dicho que va a trabajar por Cataluña. Y los ministros valencianos también.

Fotografía de Consuelo Chambó

El atraco

Cuba, hoy

'Hablar con corrección'

martes, septiembre 26, 2006

Injustamente encarcelado

Luchar por la justicia, creer en ella y anhelarla, es dignificar al género humano. Por ello, cuando en medio de muchas noticias desalentadores, uno lee que un guardia civil se ha empeñado en descubrir la verdad de un caso, no puede sino sentir alegría. Es cierto que mucha gente prefiere sacar ventaja siempre que puede y trata de usar las leyes en su beneficio, interpretándolas retorcidamente si hay posibilidad. Ante esos comportamientos sólo cabe pensar en que si todos hiciéramos igual no se podría vivir.
Resulta grata la noticia de que un guardia civil ha logrado con su celo que se excarcele a un preso, que pasó injustamente quince años en la cárcel. Pero hubiera resultado más tranquilizador si hubiera sido el propio sistema judicial quien hubiera encontrado y reparado el error.
Ahora nos encontramos con un hombre que ha pasado un tiempo en la cárcel, de modo probablemente injusto, con lo que su vida ha quedado totalmente destrozada y quizá no la logre recomponer nunca jamás. Por lo que se lee en la prensa, la justicia no se plantea indemnizarle y ya puede darse con un canto en los dientes si logra una pensión de desempleo.
Es cierto que hacer justicia es muy difícil y que los errores son inevitables. Por lo mismo, los responsables deberían tener muy presente el gran daño que pueden conllevar esos errores. Sólo pensarlo, horroriza.
Cuando hablo de responsables me refiero sobre todo a quienes promulgan las leyes. Quizá amar a la justicia consista también en dotarla de medios suficientes.

El asilo de Benissa

El valor de la palabra dada

'Bésame mucho'

lunes, septiembre 25, 2006

Rebuznar

Si los fanáticos no hubieran reaccionado ante el discurso del Papa como les es propio, su discurso no hubiera sido tan estudiado ni comentado y su repudio de la violencia hubiera pasado más desapercibido. Hay que pensar, entonces, que su cita pudo haber sido meticulosamente estudiada y meditada. Ofrece una disculpa fácil, puesto que al Papa no la hizo suya, y mediante ésta se recalca la oposición a la violencia. Por violencia no hay que entender sólo la física, sino todo intento de imponer las ideas por caminos distintos a los del diálogo.
El discurso ha merecido comentarios y análisis de todos los colores y también lo que se podría considerar un rebuzno. Hay quien cayó, sin querer, fuera de los senderos de la modestia, que tan apropiados resultan para todos y se dejó conquistar por los delirios de grandeza y por la petulancia. Y también por el egoísmo, puesto que sólo piensa en sí mismo y no en el bien de su país y ni siquiera en el de su partido, que saldrían ganando con su silencio.
Cada uno debe saber cuando ha terminado su hora y es tiempo de dejar que sean otros los que continúen la labor. Hay muchas cosas en la vida de las que ocuparse o con las que matar el tiempo, si es que a uno le sobra. No necesita ayudas de ese tipo el Papa, que ya tiene, por otra parte, un amplio equipo de colaboradores.


Sinarcas, sin misa

Dos fotos valencianas

'Adiós, depresión'

domingo, septiembre 24, 2006

La huelga y la conciencia

Hay un etarra en huelga hambre. Tan firmes son sus convicciones que lleva ya más de cuarenta días persistiendo en sus propósitos. Esto debería servir de aviso para aquellos que dicen yo tengo la conciencia tranquila y con ello dan por zanjada la cuestión. Pues también tiene tranquila la conciencia este fulano, cuyo nombre no viene al caso, que ha matado a bastante gente mediante los métodos que les son propios a los "valientes" gudaris etarras. No se trata de debatir ahora sobre el valor y ni siquiera sobre el candor de esta criatura. Por supuesto que resulta triste que no comenzara su huelga de hambre antes de matar a nadie y la llevara a cabo en lugares en donde el para él odioso estado español no pudiera acudir en su ayuda obligándole a alimentarse. Puestos a elegir entre las vidas de personas inocentes y la de un vulgar asesino, más vale que muera éste.
Este pobre chico, que acaso esté muy satisfecho de sus azañas corre un peligro mucho más grave que el de la muerte. Si por un asomo diera con algo similar al Aleph, supongamos que va montado en un burro autóctono y de pronto se cae y a su imaginación le da por pensar en las vidas de sus víctimas, junto con sus familias, y lo que hubieran sido sin sus "intervenciones" y lo que han venido a ser gracias a su "ayuda", es probable que no quisiera montar en burro nunca jamás en su vida y quizá recurriera a métodos más drásticos que la huelga de hambre. Los seres humanos tenemos métodos para adormecer la conciencia, a veces muy sofisticados y a prueba de todo. El peligro de que alguien malvado se percate de su maldad, en términos generales, no pasa de ser teórico.


El precio del altar

El asilo de Benissa

Don Pelayo. Luces y sombras de un héroe indiscutible

sábado, septiembre 23, 2006

Inútil, pero cara

Para los amantes del idioma valenciano, que procuramos hablarlo ajustándonos a lo que aprendimos en la infancia, el invento del maligno no puede ser otro que la AVL. Si Zaplana se sintiera aludido y se molestara, cabría preguntarle con qué intención la creó y cuál es su opinión sobre la lengua que se comprometió a defender. Aunque esto último habría que preguntárselo ante Fernando Villalonga y seguro que no estaría de más un detector de mentiras. También cabría preguntarle ante el citado detector por los artilugios que empleó para convencer para que se uniera al bodrio a Xavier Casp, que luego tuvo la honradez de dimitir, renunciando con ello a un sueldo que no le venía nada mal. El ejemplo no ha cundido.
La inutilidad de la AVL se pone de manifiesto desde el momento en que con mucha anterioridad a su creación existían la
RACV y el IEC. Cualquiera de estas dos nos resultan practicamente gratis a los valencianos. Esta gratuidad no tiene nada que ver con la AVL, cuyos académicos gozan de generosos sueldos. Los políticos disponen de dinero para las cosas que les interesan a ellos y esas cosas por lo general no nos interesan a los ciudadanos. Ni nos interesa la cafetería de lujo de las Cortes Valencianas ni nos interesa la AVL. No obstante, Camps y Pla, se han puesto de acuerdo para incluir a la cara e inútil academia en el Estatuto.
La vocación de la AVL es la de constituirse en fotocopia del IEC, pero en cuanto llegue a ese extremo no le quedará más remedio que disolverse. Le queda, por tanto, la opción de ir enredando poco a poco para no perder la excusa que le permite subsistir.


Benedicto XVI, en Valencia

Rubianes y otras músicas

`Colón, el impostor´,

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Periodista Digital

viernes, septiembre 22, 2006

El futuro de las fallas

La fiesta de las fallas tiene tantos elementos que la hacen grande que merece que sea cuidada con esmero. Sin embargo, en lugar de esto prima la permisividad, de tal modo que además de una fiesta se ha convertido en una molestia, a la que ya se critica sin recato. Y no sólo se permite a las comisiones falleras cometer excesos de todo tipo que, al final, resultarán perjudiciales para todos, sino que también se consiente que una de las fallas desvirtúe el sentido de la fiesta, buscando la espectacularidad y la monumentalidad. No deberían dejar el Ayuntamiento y la Junta Central Fallera que el dinero fuera el factor fundamental de nuestras fallas, porque ello puede acabar significando su desaparición. Plegarse ahora a las necesidades de una falla concreta, que mañana puede tener otras diferentes, puede acabar desmotivando al resto de las comisiones y sobre todo al público valenciano.
El dinero no puede ser el centro de la fiesta fallera ni tampoco la posibilidad de hacer negocios debe ser tenida en cuenta. Las fallas no deben salir de lo que fue su propósito inicial, aquello que las ha hecho llegar a su situación actual. Flaquear ahora frente a las apetencias de los adinerados puede ser el inicio de la decadencia. Por el contrario, instituir unas normas claras y unos límites en cuanto a presupuestos, tamaños y ocupación de las zonas públicas puede servir como muestra de la voluntad de perdurar.


El atraco

El valor de la palabra dada

'En compañía del sol'

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Periodista Digital

jueves, septiembre 21, 2006

¿Te pagan todos los meses?

Hay una situación que se crea cuando un trabajador está disconforme con el trato que recibe y se atreve a reclamar. A menudo sucede que su interlocutor se descuelga con la pregunta: ¿pero te pagan todos los meses? Con ella pone de manifiesto dos cosas, que carece de argumentos y que el reclamante está en la situación más débil, cosa que se le recuerda. Es decir, esa pregunta constituye por sí misma un acto de maldad. Quien la emplea de forma sistemática no es, precisamente, una buena persona .
Conviene recordarla ahora que hay tanta gente hablando del discurso del Papa en la Universidad de Ratisbona, puesto que algunos de quienes lo defienden y hacen particular hincapié en su condena de la violencia, podrían haber utilizado alguna de las sutiles formas de ejercer la violencia para lograr sus propósitos en más de una ocasión. Y quizá ni siquiera se han parado a pensar en ello. El ejercicio de la crítica es más fácil que el de la autocrítica.
No estaría mal recordar, para situar las cosas en su punto, que un conocido empresario dijo años atrás que si un empleado suyo no le hablara, aunque tuviera razón, lo despediría. Y lo jusficaba diciendo: a final de mes todos a cobrar. Pero una empresa necesita a los trabajadores. Sin ellos, no podría ganar dinero, que es lo que suele querer el dueño. Y los trabajadores son personas y como tales tienen reconocidos unos derechos. Quien los quebranta o pisotea, porque defenderlos es difícil o imposible, está ejerciendo esa violencia que ha criticado el Papa.
La impunidad penal no significa que este modo de actuar sea ético.

Entre esos tipos y yo hay algo personal

La sociedad olvida a quienes más necesita

'En compañía del sol'

También en
Periodista Digital

miércoles, septiembre 20, 2006

El discurso de Ratisbona

El discurso del Papa en la Universidad de Ratisbona podría haber sido contestado con otro discurso por parte de algún intelectual islámico, puesto que evidentemente sus líderes no están de acuerdo con él. Lejos de ello, han incitado a la ira a sus fieles. El debate no es, pues, intelectual y por tanto no es debate. La cuestión es que los islámicos son muchos y es mediante la incitación al fanatismo como se consigue mantener su cohesión. Aprovechan cualquier cuestión para agitar a sus masas y fomentar el odio a Occidente. No sólo son muchos, sino que algunos de los suyos son diabólicos y capaces de cometer los más horrendos crímenes. El Islam no está dispuesto a permitir que sea Occidente quien marque las reglas de juego en su diálogo con él.
Por parte del Papá está muy bien criticar la violencia, que jamás conduce a ninguna parte. Y no sólo la violencia física, sino esa otra más sutil que es la violencia moral. No hay que olvidar, puesto que estamos en España, que en nuestro país se producen situaciones de violencia moral de todo tipo y a lo mejor muchos de quienes defienden al Papa, lo cual me parece justo y correcto, son cómplices activos o pasivos de algunas de estas situaciones
.

Casa Cuna Santa Isabel

El valor de la palabra dada

La lección imprescindible.

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martes, septiembre 19, 2006

Fidel Castro, actor de cine

Fidel Castro intervino en algunas películas norteamericanas. Lo cuenta Rafa Marí en sus Grandes Almacenes:

Esa es precisamente la muy singular curiosidad de la película. Lo sabe poca gente. Cuando Fidel Castro estuvo en México durate su exilio voluntario (tenía entonces 20 años) previo a la revolución cubana, intervino en dos películas, con apariciones muy breves. Una de ellas es Easy to wed (1946), con Lucille Ball como estrella. A Castro se le ve al lado de una piscina.


Luego explica que cree que esas películas están prohibidas en Cuba, lo cual parece verosímil. Günter Grass tuvo que explicar su pasado antes de que lo hicieran otros. Castro trata de evitar que los cubanos estén al tanto de sus andanzas, si considera que éstas no encajan bien en su biografía oficial.
El ser humano tiene derecho a cambiar discurso, si con ello obtiene un beneficio espiritual. Es más sospechoso cuando el beneficio es material. Es más, no cambiar puede deberse a fanatismo o falta de autocrítica. Estas cuestiones no se pueden plantear en los países totalitarios, en los que no hay más remedio que seguir el guión que establecen otros. Hay quienes creen que con la muerte de Castro no va a cambiar nada en Cuba. Olvidan que el ser humano no puede vivir indefinidamente sin libertad. Es cuestión de tiempo que los cubanos la recuperen.



Casa Cuna Santa Isabel

A por, secuencia innecesaria

'Hablar con corrección'

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Periodista Digital